El pueblo saharaui reafirma su soberanía en el 50 aniversario de la proclamación de la RASD
abril 13, 2026
Delegaciones internacionales, entre ellas una representación del PCE e IU encabezada por Enrique Santiago, y con representación navarra como el parlamentario Carlos Guzmán, asisten en los campamentos de Tinduf a una conmemoración marcada por la exigencia de autodeterminación
La Wilaya de Auserd se convirtió los días 8 y 9 de abril en el epicentro de la resistencia saharaui con motivo del 50 aniversario de la proclamación de la República Árabe Saharaui Democrática (RASD). Lo que comenzó en 1976 como un grito de independencia en medio del desierto se ha consolidado, medio siglo después, en una estructura nacional persistente que desafía el exilio y la ocupación. A través de desfiles civiles y militares, actos institucionales y una intensa agenda diplomática, las autoridades saharauis han escenificado la vigencia de un Estado que, a pesar del bloqueo político, mantiene operativos sus servicios, instituciones y representación internacional.
Resistencia y legitimidad institucional
El presidente de la RASD y secretario general del Frente Polisario, Brahim Ghali, centró el acto principal con un discurso donde reafirmó que la autodeterminación es la «única vía» para una paz duradera. Ghali subrayó que la República Saharaui no es una aspiración abstracta, sino un socio responsable para la estabilidad regional, y denunció la «conspiración colonial» que interrumpió la descolonización en los años setenta. La efeméride sirvió también para presentar ante la comunidad internacional la renovada dirección institucional, destacando el encuentro con el nuevo presidente del Consejo Nacional Saharaui, Bachir Mustafá Sayed.
La delegación española del PCE e Izquierda Unida, liderada por el portavoz parlamentario Enrique Santiago, mantuvo encuentros de alto nivel con el objetivo de reforzar los lazos de solidaridad y justicia anticolonial. Santiago fue contundente al calificar la presencia marroquí en el Sáhara Occidental como una «ocupación colonial y criminal» y recordó la responsabilidad jurídica de España como potencia administradora de un proceso aún inconcluso. El dirigente apeló al cumplimiento de las sentencias del Tribunal de Justicia de la UE de 2024, que reconocen al Frente Polisario como representante legítimo y prohíben el expolio de recursos naturales sin el consentimiento de la población local.
Más allá de la esfera diplomática, la jornada incluyó acciones de apoyo directo a la población refugiada. La delegación española hizo entrega de 25 depósitos de agua de 5.000 litros a la Dirección General de Cooperación saharaui, destinados a escuelas y familias de la wilaya de Auserd. Este gesto busca paliar las extremas condiciones de vida en el desierto y transformar el compromiso político en una ayuda tangible para un pueblo que, tras cinco décadas, sigue esperando el referéndum prometido por Naciones Unidas para decidir su propio futuro.
Fuente: Mundo Obrero

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